11.6.17

Mis cuentos XXIV. El dinero y la felicidad...



Despertó, como siempre se levantó con un hambre atroz, fue al frigorífico, lo abrió, ante él se mostró un pasaje desolador: tres zanahorias, y un papel de york abierto. Se decidió por las dos zanahorias que tenían aún pinta de no ser radioactivas, el york y la tercera mejor no intentarlo.
- ¡Jo, qué buenas! Me encantan las zanahorias.  Un café estaría bien. A ver si a Lidia le queda en casa ahora cuando vaya a buscarla. ¿Y  a Leo cómo le irá con sus achaques? A ver si me paso pronto a verlo, ¡Ay, que ver parece imposible que seamos hermanos!
Despertó, como siempre había pasado una noche terrible, mejor no tomar nada hasta las 12,  fue al frigorífico.
-¿Un mango, quizás?  No, mejor nada hasta las 12. Qué acidez por Dios!  Creo que voy a empezar a tomar el jugo de aloe otra vez.
¿Y Juanito? ¡ Qué rollo de chico!  Ojalá algún  día asiente la cabeza...¡No sé cómo sobrevive! El pobre...


Un saludo a tod@s

No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.
Diego de Saavedra Fajardo (1584-1648) Diplomático y escritor español.


24.5.17

Mis Cuentos XXIII: Tiritando de frío...


- Señora, señora. Despierte, ¿Puede oírme?


- ¡¡Mi hijo!!...

- Tranquila, está a su lado.


Joder, cómo temblaban todos los cuerpos y cómo agradecían cuando se les cubría con las mantas, la verdad es que los grandes sentimientos: la pena, el odio, el amor, el agradecimiento, el miedo tienen un lenguaje internacional. No me era necesario saber árabe o lo que quiera que sea lo que hablaba aquella chica, no tenía aspecto de tener más de 25 o 26 años, para saber que había gritado buscando a su hijo cuando recuperó la consciencia y que me había entendido, puesto que al "tranquila, está a su lado" había respondido con una mirada de agradecimiento y apretando fuertemente la mano de aquel niño de 7 u 8 años.
El espectáculo alrededor era dantesco, gritos y órdenes por todos lados, cuerpos temblando, chorreando, tosiendo, llorando algunos, gritando todos, la verdad es que Poseidón no había sido especialmente benevolente aquella noche con esta pobre gente. Así de una primera visual, se podían contar, al menos ocho cuerpos sin vida, con caras grotescas y retorcidas, ¡pobres! con lo que habrían sufrido hasta montar en esa maldita barca. No, esos no temblaban, había incluso una niña muy pequeña, casi un bebé. ¿Cómo de desesperados tienen que estar unos padres para subir a una pequeña a semejante cascarón? Si no fuera por la tragedia que me rodeaba el paisaje sería idílico, el mar no podía lucir más bello, negro, pero extremadamente bello.
La verdad es que vaya diferencia con la noche anterior... en aquel bar de copas, conocí a...¿cómo se llamaba aquella chica? ¡Maldición! Maldito alcohol, y malditas copas, seguro que me dieron garrafón, si no a ver por qué no lo recuerdo... ¿Violeta?, puede que fuese Violeta, o en todo caso el nombre de una flor seguro...bueno casi seguro... pero creo que su amiga (cualquiera sabe cómo se llamaba esta otra) creo que la llamaba "Vi" ¿o no?...qué sé yo...¡¡malditos cubatas!! Seguro que me dieron garrafón... Vi, o cómo narices se llame, estaba fascinada con mi aventura de hoy, le pareció "lo más"
Estábamos encantados el uno con el otro...por cierto...¡¡Mierda!! ni le cogí el móvil ni nada...joder que pringaaaao! ¡Con lo que nos habíamos gustado!...Ahora tocará ir otra vez y mendigar por el bar hasta volver a coincidir. Aunque Fer, creo que conocía a la otra chica...sí seguro que Fer sí, él conoce a todo el mundo... esta tarde...

-¡EH! ¡¡TÚ, EL NUEVO!! 
- ¿Yo?
- ¡Tú! Sí. ¿Cómo te llamabas?
- Arturo.
- Pues no sé qué cojones miras al mar, si ya no queda nadie allí, ¿Quieres echar una mano o a qué hostias has venido? ¿TE PARECE QUE YA HEMOS TERMINADO?
- Sí, perdón. Atiendo a aquel chico.
...
- Tranquilo, tranquilo, ya todo pasó, dije mientras le cubría y le daba una taza de caldo caliente.
...y de nuevo en el lenguaje internacional de los grandes sentimientos me dijo claramente:
- Gracias.


Un saludo a tod@s.



La agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
Federico García Lorca (1898-1936) Poeta y dramaturgo 

2.5.17

Mis cuentos XXII: La Amistad...



De nuevo otra ola, sssshaasss...no se podía estar más mojado, y otra más...sssshhhaaass... a Halim le castañeaban los dientes, en realidad todo él era un puro espasmo helado... ssshhhaaass.
Alisa le miraba, se apretujaba sobre él, en el espacio mínimo de aquella barca, o de lo que fuese eso, como si a la esponja helada de su propio cuerpo le quedase algún reducto de calor y pudiese aliviar el frío de su hijo.
La gente gritaba aterrorizada. Imploraban a Alá y otros simplemente negaban de Él o incluso le maldecían.
Alisa, sólo cerraba los ojos, rezaba en silencio, y apretaba más fuerte a Halim. Su cabeza paseaba por Homs, la de los mil colores, no por ese cementerio gris en el que la habían convertido y del que, afortunadamente, pudieron huir a tiempo. Los olores del mercado los jueves, ....sssssssshhhhhaaaaasss... Faltó poco, esta vez, para que Halim y ella saliesen despedidos de la barcaza.
Ya  la barca era puro clamor, llantos, gritos de terror... Cómo les iría a su marido y a la pequeña Kala, qué mala suerte que los embarcaron en dos distintas, pero claro, aquello no estaba como para elegir, lo mejor al menos cada uno con un niño. 
....sssssssssshhhhaaaassssss... 
- Mamá tengo frío, ¿Vamos a morir?
- Tranquilo, cariño, Alá proveerá.

Alisa cerraba los ojos, y su mente recorría a la velocidad del rayo todo lo que habían sufrido desde que la guerra llegó a su querida Homs, la huida, el frío, los miedos, el hambre, la sed...
El hacinamiento en el campamento, la verdad es que aquello sólo se diferenciaba de los campos de concentración de las películas de nazis en que, al menos, no los gaseaban.
Cuánta suciedad, cuánto sufrimiento.
Así un día, Habib, llegó y dijo que ya estaba bien, iban a huir de allí... tras la escapada del campamento, el sufrimiento de estos 8 meses hasta estar encima de esta barcaza ....ssssssshhaass... casi mejor ni pensarlo...mejor recordar el mercado de Homs, y mi patio, y mis flores...

- Mamá, mira ese barco, mira su nombre "La Amistad", sé lo que significa, Mami, de las clases de español del cole, significa que son amigos. ¿Nos ayudarán Mamá? Tienen el símbolo de los Cristianos en rojo ¿Nos ayudarán?

Del barco se oían gritos, que nadie entendía, parecía que sí, que pretendían ayudarles. Ojalá, ojalá llegasen a España, allí el primo Habib les había prometido que si conseguían llegar, él se encargaría de todo...

....sssssssssshhhaaaaassssssssssssssssssssssssssssssssss...

-¡La barca se hunde, cariño, no te sueltes de mí!

Su vida pasó a la velocidad de la luz por su mente, y después el silencio.

- Señora, señora. Despierte, ¿Puede oírme?

- ¡¡Mi hijo!!...

- Tranquila, está a su lado.

Gracias, Alá. Cómo se agradecía el calor de aquella manta.


Un saludo a tod@s


La amistad te impide resbalar al abismo.
Bruce Springsteen (1949-?) Cantante estadounidense.

19.4.17

Mis cuentos XXI: A la próxima invito yo...


El rumor saltó a la prensa y Arancha decidió planteárselo a sus padres, total ellos siempre eran sensibles, y estaban comprometidos, con estos temas.
-Mamá Pedro y yo hemos ido a un par de asambleas y estamos pensando unirnos a una "corrala"
- ¿Y Eso?
- Pues nada, principalmente porque es nuestra forma de decir "Ya basta!". No es justo que entre todos estemos sufriendo recortes  (mira el sueldo de Papá que vuelve a ser el de hace 10 años) para rescatar a los bancos que nos han llevado ahí. Y éstos tengan montones de viviendas cerradas y vacías y aún pretendan especular con ellas. La vivienda es un derecho constitucional, Mamá.
Mercedes la miró, y vio en el brillo de sus ojos y en su empuje a la joven contestataria que ella misma fue hasta hace... ja, ja , estaba pensando "poco", "¡Ojalá!"
- Muy bien, hija, sólo asegúrate de no cometer delitos que te puedan hipotecar el futuro...
Con los padres de Pedro no fue tan fácil... Antonia decía:
- Pero ¿Qué os hemos hecho? ¿Tan mal nos hemos portado con vosotros para que nos tratéis así? 
Y Ernesto apostillaba: 
- ¡Pero si tenéis la casa de la abuela en el pueblo a vuestra disposición! 
- ¿El pueblo, Papá? Pero si está a 100 kms! Y tenemos que trabajar! Todavía yo podría organizarme desde allí, total cuando me llaman nunca sé a dónde tengo que desplazarme, pero Arancha trabaja aquí, ¿Cómo se va a hacer más de 200 kms diarios para ir y volver al trabajo?, y eso cuando no tiene el turno partido y echa 3 horas y 3 horas...¡de locos! Además que esto es, sobre todo, nuestra manera de decir "¡Basta!"
- Pues escribe al ABC una "carta al director"


Los primeros días tras la ocupación  fueron maravillosos, parecía que íbamos a cambiar el mundo, Pedro estaba exultante. Atendía a los periodistas, coordinaba la asamblea diaria, delegaba y asignaba responsabilidades, se ocupaba de los mantenimientos necesarios... Yo, bueno, en realidad también estaba muy ilusionada, sobre todo porque nuestra casa era el campamento base y yo la coordinadora de intendencia. Era allí donde llegaban y se guardaban los suministros comunes, las donaciones que se recibían, donde los demás acudían cada vez que tenían una necesidad... La verdad es que era cansado, muy cansado llevar una vida ordenada, con un trabajo normal, donde había que llegar normalizada y a la par "hacer la Revolución". 
Recordando aquellos días, probablemente además de no tener lo básico  (luz, agua en el grifo, una lavadora...) lo que peor llevaba era la falta de compromiso de los demás y cómo salían a flote enseguida los egoísmos, avaricias y envidias de todos... A mí me acusaban de "hacer trampas" porque lavaba la ropa en casa de mamá y aprovechaba y me daba una ducha de vez en cuando. O cuando Pedro y yo nos íbamos a tomar un café para cargar el móvil en el bar de Manolo... ¡Serán imbéciles! ¿Qué querían que hiciese? 
¡La verdad es que fue un pelotazo! Y la repercusión en los medios y Redes Sociales alucinantes... 
El implacable verano fue llegando y ahí la canícula del estío del Valle del Guadalquivir lo hizo todo mucho más complicado...
Sonrío, incluso, al recordar el pequeño gran placer que era el café de por la tarde al amparo del paraíso del oasis del aire acondicionado del centro comercial cercano... ¡Qué desesperación soportar esas eternas noches sin aire acondicionado o sin al menos poder poner un simple ventilador o darme una ducha...!
Era martes, 7 de la tarde, Pedro llegó, cogió nuestras mochilas de la playa, metió en cada una: una toalla, las chanclas de ambos, un pequeño bote de champú de los que cogimos en nuestra última escapada a un hotel y  nuestro peine favorito y me dijo: 
- Ven, vamos.
Me dejé conducir como una zombi, cuando llegamos al Centro deportivo del barrio, y me di cuenta de qué era lo que tramaba, pensé:   "¿Y esto, Por qué no se nos ha ocurrido antes?"
Me di una ducha como si no hubiese un mañana.
Cuando nos encontramos en el bar de enfrente , mientras nos tomábamos una cervecita, le miré a los ojos y le dije:
- Gracias cariño, ha sido un magnífico regalo. ¡A la próxima, invito yo!



Un saludo a tod@s

Soy un idealista. No sé dónde voy pero estoy en el camino.
Carl Sandburg (1878-1967) Poeta, historiador y novelista 

18.4.17

Hoy es su cumple...

Mi primer recuerdo fue despertarme junto a mi hermano A., había pasado un (otro) Viernes Santo durísimo, en esta ocasión nos habíamos tenido que batir el cobre los dos solos espalda con espalda (M. había tenido mejores ocupaciones aquel día) mi padre nos despertó de un grito: ¡¡Ha sido niña!! Nos incorporamos como vampiros impulsados por un resorte y nos quedamos ambos sentados en las camas. ¡¡Qué bien!! gritamos al unísono, para al instante volver a caer muertos hasta no recuerdo muy bien cuándo.

Cuando ella vino a casa, la casa, mi casa, cambió para siempre. Mira que esta familia, la familia,  mi familia, estaba acostumbrada a sumar nuevos miembros...pero aquello fue distinto. Un torbellino. Mis padres, (mi padre decidió consentirla todo lo que le dio la gana) disfrutaron de la niña que nunca tuvieron, M. se hizo padre, A. y yo un poco también, V. y J.  tuvieron una hermana pequeña, y el junior fue el príncipe destronado... Un concepto que mi Compadre inventaría más tarde "la niña es de todos!" Era allí una pura realidad.
Esa niña, la niña, mi niña hacía de mí y de todos nosotros lo que le daba la real gana, a cada uno nos hacía sentir especial y el más querido. Las novias, primos, amigos, vecinos, clientes...todos eran conocidos, reconocidos,  valorados y manejados por ella...
Fueron años buenos, muy buenos, cómo nos dolió a todos cuando perdió el diente ¿o fueron dos? ¿o fueron tres? Y qué mal lo pasamos aquel día del jodido accidente de coche...
Alegrías infinitas, anécdotas incontables...
Un día se marchó, un poco, y aquello ya nunca fue lo mismo...

¿Tienen Vds. hijas? ¿No? Yo tampoco...o sí, porque desde luego ésta de la que les hablo casi lo es...
Hoy es su cumple, y sabe que la quiero y que le deseo todo lo mejor.
Felicidades Sobrija.

Un saludo a tod@s

A quien Dios no le da hijos, el Diablo le da sobrinos.
Refrán

8.4.17

Mis cuentos XX: Llueve sobre mojado...

Otra vez...otra vez a clase, creo que esta vez me voy a tomar esas pastillas del abuelo y voy a terminar con todo...

¡Qué harto me tiene el capullo de Julián! Gordito...pues sí, lo estoy... elefante, morso, cerdo... serán gilipollas... ni que a mí me gustara estar doble...

¿Y el resto? ¡Qué decepción! Porque de Julián me lo esperaba... pero que incluso Tomás haya dejado de ser mi amigo "porque ya no soy guay" y además, ya a veces, también se mete conmigo...

¿Y las niñas? ¡Qué cabronas! "Sito te vas a tener que hacer mariquita porque novia no te va a salir...la aplastarías..."

¿Y los profes? La hijadeputa de la Barbie de  Sociales con esa sonrisa falsa, cuando dice " no os metáis con Alfonso...pobrecito"...Hijaputa, pobrecito dice...pobrecita tu puta madre...

¿Y el tutor? Joder!!! de Educación Física me tenía que tocar! Me cago en él y en su puto IMC... corre, Gordito, que estás fondon... Será cabrón...

¿Y la directora y el jefe de estudios?...Pídenos ayuda dicen... ¡serán gilipollas!... pero vaya que tú lo que tienes es que empoderarte...no insulta quién quiere sino quien puede...

¿Y mis padres? La una llorando y echándose las culpas y queriendo ponerme a plan...y el otro pretendiendo que lo arregle a hostias y ¡Me quiere apuntar al kárate!

Otra vez...otra vez a clase, creo que esta vez me voy a tomar esas pastillas del abuelo y voy a terminar con todo...


Un saludo a tod@s

Hay palabras que suben como el humo, y otras que caen como la lluvia.
Madame de Sévigné (1626-1696) Escritora francesa

24.3.17

Mis cuentos (XIX): Huele a mañana...


El domingo era un día especial, era el día en que el horno funcionaba e inundaba con su aroma toda la casa, los niños se turnaban para mirar por el cristal para, impacientes, vigilar la evolución de lo que se gestaba dentro... el estrés de la semana, el trabajo que daban cinco críos, y siempre sola, porque qué más le iba a pedir a Juan, si éste tenía dos trabajos ( a veces tres) y en el principal de la fábrica incluso siempre se apuntaba a echar horas extras, deshoras que las llamaba, cómo no iba a ser estresante la semana, qué más le iba a pedir a Juan si hasta cuando estaba ayudaba a los críos a hacer los deberes, o enseñaba a leer a los pequeños que aún no habían entrado en el cole... "todo lo que lleven aprendido cuando entren es una ventaja que llevan, por si no les toca un buen maestro"...mira que le da importancia este hombre al colegio..."tener estudios es la herencia del pobre"..."quien no le puede dejar cortijos a sus hijos lo menos que debe dejarles es la mejor manera posible de que se busquen la vida y lo más preparados posibles para que no los engañen"... e incluso saca tiempo para la política...y el sindicato...que eso de que engañen a sus compañeros porque no saben lo lleva fatal...
En fin que de lunes a sábado en esa casa se comía un guiso de lo que sea, pero que diese para que siete bocas comiesen, una buena ensalada (que para eso venían las lechugas gratis del segundo trabajo en la huerta) y...algo "pa detrás" que si el guiso era cocido, pues "pa detrás...pringá"... o croquetas del puchero...o filetes empanados...o mortadela empanada...o tortillitas de bacalao o...que el milagro ese de los panes y los peces seguro que tenía a una buena mujer detrás con huevo, pan y harina para multiplicar los alimentos...
Pero el domingo no, el domingo todo se volvía más lento...más pausado...Juan sólo trabajaba un rato por la mañana ayudando en la huerta a Cefe y volvía un rato antes de la hora de comer y se tomaba el vino en casa...y siempre había o pollo o besugo hecho al horno con cama de patatas a lo pobre... no era un lujo...pero era casi una fiesta...y la bandeja prácticamente se podía volver a poner en el horno sin fregarla de cómo quedaba de limpia...
Se emocionó, se emocionó mucho y maldijo su suerte de pobres, cuando aquel sábado en que Juan no se encontraba bien y decidió que no podía ir a la huerta y menos a ayudar al pintor... que ya verían cómo cuadraban el mes pero que no podía tirar de su alma ese día...ella, por agasajarle, decidió romper la rutina y puso el horno en marcha para asar un pollo, al comenzar la cocción a desprender aromas su tercer hijo le preguntó:
-¿Mami, pasa algo?
- No, hijo, ¿Por qué?
- Porque es sábado pero huele a mañana.


Un saludo a tod@s

El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños.
Graham Greene (1904-1991) Novelista británico.